HISTORIA DE LENA

C A P I T U L O   I

EL PUERTO DE PAJARES - LIMITES Y EXTENSIÓN DEL CONCEJO - LENA DE SUSO Y LENA DE YUSO - EL CLIMA - LA RAZA - RIQUEZA AGRÍCOLA Y PECUARIA - MONTES - FLORA Y FAUNA - LA CAZA DEL OSO - TERRENOS MINERALES - INDUSTRIA Y COMERCIO - ORGANIZACIÓN  Y ECLESIÁSTICA ADMINISTRATIVA.

No ha llegado a Asturias ningún viajero artista , que ante el espectáculo de las cordilleras de Pajares, y el extenso panorama que dominan, dejase de sentir el escalofrío de lo sublime que se experimenta al contemplar las grandes creaciones de la naturaleza, ni de trasladar después aquellas sacudidas de su emoción a las paginas mas hermosas de sus libros, o a sus lienzos mas geniales. Larga tarea será repetir aquí el catálogo de obras en que sus autores revelan esa impresión profunda, testimonio de ella nos legó en sus cuadros el incomparable Haes, que hincó su caballete en todas aquellas cumbres y barrancos, sorprendido cada vez, según decía, de hallar en tan pequeña comarca paisaje mas varios y sugestivos que los de Suiza

Por su celebridad universal, y por su misma grandeza, no puede hablarse del Pajares, como de una de las cabeceras del concejo, porque es la colosal portada que en los grandes días de la creación, forjaron para Asturias los titanes de la naturaleza en los antros del mundo genesiaco.

 

Mapa de Lena

Abismados ante esa obra, no la concebimos sinó en el momento de ser labrada en los infamados hornos de la materia cósmica de ignición, al choque brutal de las energías físicas que, levantando océanos de vapor en el espacio sacudido por formidable huracanes, y entre explosiones gigantes de la tierra que atronaba la inmensidad con sus baladros, encresparon hasta el cielo el oleaje de esas rocas, rasgaron sus entrañas con profundas simas, y por ellas arrojaron cataratas de peñascos, que cayeron  hondas torrenteras.

Si en la augusta calma del crepúsculo nos extasiamos hoy, viendo ese mar de bravas peñas perderse a lo lejos sobre valles y cañadas, cubiertos de intenso verdor, y bajo un cielo diáfano, soñamos presenciar la aurora de la vida cuando, después de aquellos cataclismos, se recogió la tierra en el fecundo silencio que envolvió al origen de los seres.

Y la admiración religiosa, que se impone a quienes en cierto modo estamos habituados a presenciar ese alarde de paisaje, sube de punto en los que por primera vez lo observan. Contribuyen a preparar su ánimo los yermos de Castilla que fatigaron sus ojos con la aridez implacable del desierto, las alamedas de León que se le aparecieron después como un oasis, las colinas mustias y los roquedales de Villamanin, Busdongo y Arbas que, rompiendo la monotonía de la llanura, llegaron a colmar su deseo de serranas perspectivas….

Un paso mas le basta para salvar la pura línea con que la naturaleza dividió las regiones de León y Asturias. El contraste no puede ser mas brusco; se abre de pronto a sus pies un abismo de valles cercado por inmenso anfiteatro de montañas donde ruedan las veloces nieblas, saltando como espuma que se deshace envuelta en nimbos de sol; en las sierras altas centellean los ríos, y por entre encinas y helechos gigantes se precipitan como fieras;  tras de una cordillera se levanta otra, y otra mas allá, hasta el remoto horizonte sobre el que apenas se ve ondular su perfil negro; esplende el sol en una cañada cuyo verdor ostenta varios matices, e inundan otras, mares de niebla entre la que asoman sus torcido lomos “los cordales” (1), como grandes cetáceos; las nieves eternas blanquean en Peña Ubiña, y legiones de frondosos robles suben a las cimas de Valgrande….

En las estribaciones de esta sección de la gran cordillera Cantábrica, a la que sirven de mojones los picos de La Cariza y Peña Ubiña, cuya altura es de 5.599 y 8.068 pies respectivamente, se halla en concejo de Lena, demarcado al este por el cordal de Carracedo y las sierras de Ranero que los separan de Aller, y al oeste por el cordal de La Cobertoria, el Aramo y la Segada, fronteras con Quirós y Riosa, al norte con Mieres. Desde los puertos de Pajares y La Cubilla, que además del Barredal comunican a la provincia de Oviedo con la de León, ábrense divididos por el cordal de Llanos, dos amenos valles que toman su nombre de los ríos que por ellos cruzan, el Pajares y el Huerna, los cuales recibiendo a cada paso en su caudal los arroyos que bajan de vecinos montes, confluyen en Campamanes a formar el río Lena, llamado así aun después de traspasar la marca del actual concejo, y entrando por el de Mieres, hasta que entrega sus aguas al Nalón en Soto de Ribera.

Derivados de puertos de La Cubilla y Agueria y del cordal de La Cobertoria, cruzan el valle de Huerna los montes de Almagrera, La Tesa, Fariñento, Requejo y Velasco, y a sus abrigaños se acogen multitud de caserías y lugares entre los que son de notar: Tuíza, Riospaso, Piñera, Jomezana, Sotiello y Zureda, todos muy pintorescos; los de la sierra de carácter alpestre, con sus pardas casitas agrupadas alrededor de la parroquia, semejantes a un hato de ovejas que se apacienta vigilado por el pastor, y tendidos los otros en lozanas praderías y sembrados, recreándose en los horizontes mas risueños. No esta menos poblado en valle de Pajares. Al pie de los montes de Valgrande, en el regazo del Compañones, y las vertientes de los cordales de Llanos y Carrocedo.

Guarneciendo la orilla del camino real, o retirados en parajes agrestes, hállanse la Villa de Pajares del Puerto, cuyo caserío blanquea a lo largo de la montaña cual cinta de nieve pura que aun el sol no ha deshecho; San Miguel hundido en lo mas profundo del valle y a par del río que pasa por allí cantando las serenas estrofas del Beatus ille;…Llanos de Somerón, donde se cultiva los famosos “arbejos” arrodillado en una explanada ante la ermita de la Virgen de las Nieves, alzada en la opuesta y solitaria ladera; el umbrío Navedo que dormita escuchando el rodar de sus molinos; trabajador y silencioso como sus colmenas, La Romía, Las Puentes, donde ya alborea el tráfago del comercio, por su proximidad a la vía férrea en Puente de los Fierros; Parana, Congostinas, Casorvida, Erias….

Desde el pueblo de Campomanes hasta los de Muñón Cimero y Carabanzo, últimos del termino municipal, el terreno es mas llano y abundante, dilatándose la vega, regada por el Lena perezoso, entre los montes de Brañavalera, Porciles y Ranero. Allí, a la margen amena del río, están Vega del Rey y Vega del Ciego; aquel soñando melancólico en su pasado, bajo frondosos arboles, y este luchando por la vida, entratos ayer con arrieros y corsarios, y amparándose hoy en la moderna industria. Mas allá donde el Lena recibe las aguas del Naredo que nace en el cordal de La Cobertoria, véase la antigua Pola (puebla), villa remozada y alegra, capital del concejo y del partido cercada de viciosos “llerones” (2) y de huertas cuajadas de frutales; después el casar de San Feliz y la fértil Villayana; en los ribazos de una y otra ladera entre Campomanes y la Pola, Felgueras con la iglesia de Santa Cristina, filigrana del arte, y el linajudo lugar de Castiello.

Los caracteres geográficos dividen el termino municipal en dos zonas distintas, a las que desde tiempos antiguos se diferencian con los nombres de Lena de Arriba y Lena de Abajo (de Suso y de Yuso). La zona ribereña se funde casi con el total de Asturias; pero la parte de montaña, tiene fisonomía propia.

El clima es frío y húmedo, sin embargo, el cielo, diáfano como el de Castilla, aparece raso con mayor frecuencia que en la tierra baja; y nada mas hermoso que, después de una nevada grande, ver el sol radiar en el firmamento azul, o el plenilunio alumbrando un mar fantástico de hielo. Realízanse los cambios atmosféricos con rapidez asombrosa, y el montañés diestro en nortear, aun en los mas serenos días, barrunta la nevasca por el vuelo de las aves, la intensidad en el brillo de las estrellas, el tiro del humo en la cocina, o el lamento del “xelón” entre las ripias del tejado. En los inviernos duros suele alcanzar la nieve 1,5 metros de espesor, pero si hay viento, que al caer, la envuelva en remolinos “torvas” la acumula en tanta cantidad que se forman grandes masas de ella “través”, y entonces los habitantes de aquellos pueblos, tienen que hacer minas para salir de las casas y comunicarse con las de sus vecinos.

Cuando hiela encima de la nieve, y vuelve después a nevar con abundancia, un ligero resbalón de esta nieve suelta sobre la endurecida, basta para producir el formidable alud que arrasa todo obstáculo a su vertiginoso avance. En esos días, las gentes observan con recelo las alturas, y si en ellas ven el cristalino polvo que aventan en sus locas danzas las ventiscas, piensan con terror en el “adene” que se desgaja con el fragor del trueno, y hunde los poblados bajo sus fríos bloques.

Las nieblas son constantes. Aun en los días mas hermosos de verano, suele presentarse al amanecer o a la caída de la tarde esa niebla leve, seca y blanquísima que el sol y la luna, al rayar en el horizonte, logran muchas veces dominar, estancándola en lagunas por los valles mas hondos, y disipándola después completamente. Es tan densa en ocasiones, que desorienta a los caminantes; y antiguas fundaciones piadosas como la ermita-hospital de la Virgen de Flor de Acebos en el puerto de La Cubilla, sirvieron para llamar, a toque de campana, a los extraviados, y ofrecerles un sitio donde guarecerse.

Si hay temporal, o esta próximo, la niebla es de genero distinto: presentase entonces, una veces en grumos, “borrina”; otras, lóbrega y acordonada en las alturas, “lutano”; o cae en lluvia muy menuda que se llama “orbayu”, y cuando viene del norte, recibe el nombre de marea. Los vientos desencadenan allí con fuerza espantosa, y huracanes que descuajan arboles corpulentos en los montes menos abrigados, vuelcan en la carretera las cobijas de los petriles y hacen intransitables los caminos.

El lenense de la parte alta, como todos los habitantes de la misma cordillera, tiene muy acentuado el tipo de hombre del Noroeste; braquicefalo, pómulos eminentes, anchas cavidades y recios .músculos Su desarrollo es tardío, pero llega a tener aventajada estatura. De igual modo que en las montañas de Suiza, aparece en estas, por excepción, el cretino, con bien determinados caracteres, talla raquítica, cabeza abultada, idiotismo, bocio, color térreo, marcha desordenada y vacilante.

La mayoría de la población no es agricultora esencialmente, sino ganadera. Labra con el arado romano y los mas primitivos aperos sus limitadas erias, cultivando en ellas lo que consume de ordinario, escanda, maíz, legumbres, pero su riqueza agraria esta en los abundantes prados donde se cosecha hierba muy fina y jugosa, y en los pastos comunes de sus “puertos” en que pacen los ganados desde mayo a octubre, admitiendo allí también, mediante una retribución, los rebaños trashumantes de los pastores extremeños y salamanquinos.

La cría de ganado les produce hasta un 40 % de utilidad, aparte de la que puedan obtener de la manteca y leche, que son exquisitas. Por eso, quien no tiene vacas propias, las toma en “comuña”, especie de sociedad por la cual el propietario entrega la res al aparcero que se obliga a su custodia y alimentación, y obtiene en cambio derecho a los frutos y ganancias.

La riqueza forestal se halla distribuida en treinta y cinco montes (3) cuyo disfrute esta perfectamente definido y deslindado para cada parroquia, excepto el monte de Valgrande que se aprovecha mancomunadamente por los vecinos de todas las del concejo. Su topografía es quebrada, encontrándose dentro de un monte mismo desniveles tan considerables que dan lugar a pendientes , drapidísimasonde las lluvias producirán desastrosos efectos, a no impedirlo la masa de arbolado que puebla sus laderas.

Estos montes constituyen diez grupos, enclavados en las montañas que la carta topográfica de Schulz señala con las denominaciones de “Cordal de Lena”, “Brañavalera”, “Cordal de Carrocedo”, “Puertos de Agueria”, “Sierra de Telledo”, “La Tesa”, “Almagrera”, “Cordal de Llanos”, “Compañones”, y “La Cariza”. La superficie total, parte concedida por el levantamiento de planos y parte aforada, se calcula en 20.441 hectáreas de terreno, poblado por la mayor porción de haya, otra menor de roble, y grandes extensiones de pasturajes y rasos.

Dedúcese sin esfuerzo, la importancia de los montes de Lena por la medida de sus pastos y el actual maderable que atesoran,  mermado este de manera progresiva merced a que no se cuida la repoblación, y a que destral se ceba ferozmente en ellos, no solo para alimentar los hogares y cortar piezas de talla, sino para ofrecer materiales a la industria de cuantos se emplean en hacer yugos almadreñas y cestones.

Abundan las hierbas medicinales, como son: árnica, belladona, gerenciana, tila, valeriana; y los anales científicos registran el descubrimiento del “liquen landico” en el Puerto de Pajares, debido al ilustre botánico, Lagasca (4).

Algunas mujeres del país, recogen, con la pericia de un herbolario, las plantas útiles de la montaña, para venderlas a las farmacias de León, y adiestran a sus hijos en la rebusca, interesándoles con el cebo de los agridulces arándanos que en grandes matas se ocultan en los argomales. Crece allí donde quiera el avellano silvestre, y cultivado en Lena de Yuso, fomenta uno de los géneros de exportación mas provechosos. Tampoco falta variedad de plantas fósiles, con ocasión de las obras de la vía férrea, se hallaron ejemplares de aquellas en extremo curiosos, y alguno de notable sigilaría.
 
De las aves que se elevan sobre las mas altas cimas, o se albergan en los bosques, merecen especial mención el águila y el faisán. En años de mucha nieve, suelen presentarse aves exóticas, a veces solitarias, a veces en nutridos bandos. Truchas tan jugosas como las del río Sil, crían las aguas espumantes y frías del Pajares y Huerna (5) cerca de sus fuentes, y allí las acecha la nutria regalona y las persigue el montañés que sabe atenazarlas con la mano en los pozos sombríos donde se guarecen.

 
Urogallo

Desde la ardilla hasta el oso corpulento, habita en esos montes toda la varia especie de la fauna regional: el corzo, el gato montes, el jabalí, el lobo audaz que suelto y en cuadrilla asalta los rebaños y llega hambriento a las puertas de las casas, (6) el sanguinario lince que esparce el terror en su carrera, el tejón, el zorro, las cabradas de robezos que pastan en los ásperos breñales.

El rey Don Alfonso XI, en su famoso LIBRO DE LA MONTERIA, al hablar de los montes de la tierra de Asturias, menciona dos en el Puerto de Pajares, excelentes para la caza del oso, “Lande Cerezal” y “Valgrande”; (7) y de este, entre todos por excepción. Argote de Molina (8) ofrece un nuevo testimonio de que no era escaso el número de piezas de aquella especie en las montañas de Asturias, y muy particularmente en las de Lena de Suso, toda vez que al hablar de los celebrados cazadores de la provincia, menciona solo a cuatro, tres de ellos son, uno de Campomanes, otro de Tiós, y de La Cortina el otro; “En las montañas de Oviedo se ejercita mucho la montería de los osos, donde son muy ejercitados los hijosdalgo de aquel reino, y entre ellos Gutierre de Campomanes, Juan de Campomanes de Tiós, Gutierre de Evia de La Cortina, y Esteban de Argüelles, y otros; los cuales con mucha destreza, al tiempo que el oso se enhiesta contra ellos, le arrojan el capotillo a los ojos, y metenle el venablo por el pecho, metiendo la cabeza entre los brazos, de modo que el oso no pueda alcanzar con las garras ni la boca para herirles, y teniéndolos fuertemente, en el venablo los acaban”.

 
Oso
A esta lucha heroica del cazador asturiano cuerpo a cuerpo con la fiera, parece referirse también Ambrosio de Morales; y con bastante posterioridad, confirma la verdad del hecho en cuanto a “los oseros de España”. El sabio naturalista alemán, Alfredo Edmundo Brehm, (9) que como es sabido, viajo por nuestra península.

No son hoy esos lugares tan buenos cazaderos como en los siglos XIV y XV, ni ya se estila aquel gentil deporte cinegético en que la audacia, como los héroes de la leyenda, se complacía en la aventura peligrosa. El comercio y la industria, con sus minas, sus talleres y la extensa red de sus caminos, transformaron los montes, ahuyentando de porción de ellos las fieras que aman su quietud salvaje. Con esto, fue menor necesidad de perseguirlas, falto ocasión frecuente en que ejercitar la destreza venatoria, y el tipo castizo del montero ya va siendo raro después que murió, joven aun y no hace mucho tiempo, el celebre “Toribión el de Llanos”, (Toribio García Morán, falleció en 1.844 a causa de las heridas de un oso, en el que fallecieron ambos, Toribio y el oso), que con su escopeta de chispa mato a la espera 35 osos, y otros tantos a cuchillo, realizando acciones verdaderamente novelescas.

Las ultimas que el Valgrande se alegro, como en sus mejores días, con el “Alhali” de las trompas, el clamoroso ladrar de los perros, y el vocerío de los ojeadores, fue cuando corrieron aquel monte el inolvidable Marques de Camposagrado, y D. Alejandro Pidal, mantenedores ilustres del tradicional ”sport” de la montería en Asturias.

El oso de nuestra cordillera “Ursus arctos”, mide 1,30 metros de altura aproximadamente, y suele pesar, unos 300 kilos. De joven tiene el pelaje negro; pero conforme avanza en edad, se aclara aquel por los cabos primeramente, y después hasta la raíz. Es omnívoro, aunque se haya dicho otra cosa; se alimenta de bellotas, de hayuco, de maíz, de castañas, hasta en un herbazal agreste o devora una res, llegando, para conseguirlo, a tomar por los cuernos una vaca y a sacarla de su corral por encima del muro. Tal es la fuerza muscular de sus brazos; pero la rigidez de ellos le impide herir con las garras al que se le acerca al vientre. No acomete sino cuando se le hostiga, entonces su fuerza es indomable. Cierto cazador del pueblo de Navedo, hombre serio y veraz, me relato la temeraria lucha que sostuvo con una osa para apoderarse de su osezno, “esbardiu”, el cual se había subido al tronco de un jiboso roble arraigado en un corte de terreno. Mientras perseguía al “esbardiu”, un hijo del cazador, impávido este atacaba la vieja escopeta sin apartar la vista de la osa, que irritada acudía berreando y con los ojos encendidos como brasas, a rescatar su cría. El fogonazo y estruendo del disparo la rechazaban un instante, para acometer de nuevo con mas fuera

Aguardándola prevenido el tirador, la hizo volver atrás dos veces; e íbanse ya estrechando las distancias cuando, por fortuna encajo un bala en la cabeza de la fiera, que lanzando salvaje gruñido, hozo el terreno y lo regó con su brava sangre.

La piel de un oso crecido vale de 40 a 80 pesetas, según el tamaño; su grasa, de mucha estimación la aplican a diferentes objetos, y su carne es exquisita, sobre todo los perniles que ponen en salazón, y cuando están curados son cecina muy sabrosa.

En Lena, como en toda Asturias, la riqueza del porvenir esta en sus terrenos minerales. Gran parte del terreno municipal se halla constituida por la formación del tramo inferior; así, la porción de la sierra del Aramo que pertenece a este concejo, la sierra de Brañavalera, al sur del Valle del Naredo, y parte de un manchón que desde el Puerto de Ventana, en Quirós, llega hasta Lindes, y se aproxima por dos puntos al río Huerna y a las áreas de Telledo y La Tesa. Este manchón tiene por limite al sur extensa zona de terreno devoniano que, dentro del concejo de Lena, alcanza como dos kilómetros de ancho y doce de largo, en dirección de este a oeste. Una gran faja de terreno diluvial hay también, subordinada en toda su longitud al río Lena, a cuyas sinuosidades se conforma.

Minas de cinabrio y sulfuros de arsénico se explotan en Muñón Cimero desde hace quince años; de hierro, hay concesiones dentro de la sección denoviana ya descrita; en algunas de carbón se trabaja con fruto actualmente, siendo bastantes las denunciadas; investigaciones persistentes en filones de antimonio, dieron algunas veces esperanzas de éxito; y por fin, en el Aramo se han descubierto antiguas explotaciones de cobre, de cuya importancia excepcional puede juzgarse con el fundado parecer de Don R. Oriol en la “Revista Minera” (10), según el cual resulta indudable que las dolomias cobaltíferas de la provincia de León (La Profunda de Villamanín) constituyen con las análogas del Aramo un mismo horizonte geológico dentro del gran periodo en que se formo la caliza carbonífera.

 Al lado de pequeñas industrias del país, como son las manufacturas de madreñas, yugos, aperos de labranza, cestos y conservas de manteca (11), las grandes industrias comienzan a transformar la vida del concejo, a expensas de sus elementos naturales.

Para utilizas os minerales de Muñón Cimero que, como hemos dicho contienen buena proporción de sulfuros de arsénico (rejalgar y oropimente), se estableció allí una fabrica, propiedad de Don Numa Guilhou (12). Las dificultades que ofrece el tratamiento de estos minerales, para obtener separados los diversos productos, fueron vencidas por el inteligente ingeniero director señor Van Straalen. Con las operaciones que se practican en la actualidad, y los medios de que se dispone, pueden fabricarse cada año, 50 toneladas de oropimente, y 150 frascos de mercurio.

Subiendo por la vía férrea se halla la importante cuenca carbonífera de La Cobertoria, denominada, “Les Charbonnages de Pola de Lena”, donde funcionan talleres para la fabricación de aglomerados que dirige Don León Telier.

En Los Cuetos (Vega del Ciego), sobre el río Lena, esta situada la gran fabrica de harina “María del Carmen”, modelo de esta clase de establecimientos fabriles. Fundada en 1.885, su propietario Don Galo G. Somines, aprovechando molinos del país, y no escaseo nada en su construcción para dotarla con todas las condiciones necesarias de solidez, capacidad y distribución convenientes.

Se hace la toma de aguas por extenso trabanco de mampostería, enlazado en su extremo a una presa que conduce 1.323 litros de agua y forma un salto a 6 metros de altura, equivalente a la fuerza motriz de 108 caballos de vapor. Este salto de agua alimenta cinco turbinas; una, sistema Girard, que desarrolla un trabajo de 35 caballos de fuerza; y otras cuatro, de 5 a 6 caballos cada cual, destinadas tres de ellas a la acción de tres pares de piedras francesas de Laferté para la molturación del trigo, y la restante, en combinación con una dínamo, sistema Oerlikon, dedicad a producir luz eléctrica para la fabrica, depósitos y oficinas.

En épocas ordinarias, la “María del Carmen”, puede moler durante 24 horas, 10.000 kilos de trigo; mas si las necesidades lo exigiesen, seria fácil aumentar la fabricación, instalando mayor número de aparatos, pues las condiciones del salto de agua son suficientes para una molienda de triple cantidad de trigo que la expresada.

Aparte de la multitud de caminos vecinales que comunican a unos pueblos con otros, llegando hasta los mas ásperos montes, y por los cuales como único vehículo arrastran las yuntas de vacas una especie de trineo que llaman en los pueblos “forcau” (13). Atraviesa este concejo la carretera de Castilla denominada oficialmente carretera de Adanero a Gijón; y hay en proyecto veintidós mas, entre las que son principales, la municipal de Pola de Lena a Barzana de Quirós, y tres del estado, una de Campomanes al ferrocarril del El Noroeste, pasando por el Puerto de La Cubilla, y otras dos partiendo de Pola de Lena a Riosa, y a Santa Cruz de Aller.

Pero la arteria de comunicación hoy mas importante, es el ferrocarril, que cruza el concejo de sur a norte en un trazado verdaderamente prodigioso. El Sr. Becerro de Bengoa en su libro “De Palencia a Oviedo y Gijón”, reseñó con mucha competencia esta vía.

 Para vencer los grandes obstáculos que presentaba el paso de la cordillera, se realizaron colosales obras. Desde lo alto de Busdongo, hasta Puente de los Fierros, limite del Puerto de Pajares, a 768 metros mas abajo, salva la carretera esa altura con rampas desarrolladas en una línea de 18 kilómetros: el ferrocarril une dichos puntos con una vía de 42 kilómetros, donde hay 59 túneles, con que la mayor parte del camino es subterráneo. El renombrado túnel de La Perruca 14), cuya boca sur se abre en Busdongo, da entrada a Asturias desde Castilla, y es el mas largo de España, pues tiene 3.085 metros de longitud, que se recorre en línea recta, bajando un desnivel de 50 metros hasta desembocar en Valgrande (15). Desde allí las vueltas y revueltas que describe la vía son muchas, mereciendo especial mención la circular de la cañada de Bustiello, y la de tres kilómetros, que se da para ganar el desnivel que hay entre el viaducto de Parana, y la estación de Puente de los Fierros.

Réstanos poner fin a esta descripción general del Concejo, decir cuatro palabras de su organización eclesiástica administrativa. Divídese eclesiásticamente en dos arciprestazgos; el de Pajares y el de Lena. Comprende el primero las parroquias de San Miguel de Pajares y su filial de San Miguel del Río; Nuestra Señora de las Nieves de Campomanes, y su filial de Santa Eugenia de Tiós; San Pedro de Cabezón, Santa Eugenia de Casorvida, Santa María de Congostinas, San Claudio de Erías, San Pedro de Jomezana, Santiago de Llanos de Somerón, Santa María de Parana, San Juan de Piñera, San Martín de Puente de los Fierros, San Antolín de Sotiello, Santa María de Telledo con la filial de Santo Adriano de Riospaso, San Miguel de Zureda y San Cristóbal de Tuiza. Al llamado arciprestazgo de Lena corresponden las parroquias de San Martín de Pola de Lena y su filial de San Feliz, Santa María de Castiello, San Vicente de Columbiello, San Salvador de Cruz, San Lorenzo de Felgueras, Santa Eugenia de Muñón Cimero, San Martín de Villayana y San Román de Carabanzo.

Esta formado el ayuntamiento de Lena por cuatro distritos que eligen 19 concejales. Su población es de 13.064 habitantes en el censo de 1.887, y tributa al estado, sobre 133.817,45 pesetas. Los presupuestos municipales de los últimos años se cerraron con un pequeño superávit, después de cubiertas todas las obligaciones, singularmente las de instrucción publica a que atiende con especial cuidado, como se advierte en las veintinueve escuelas municipales instaladas casi todas en locales para ellas construidos.

El partido judicial de Lena tiene por capital La Pola de Lena, y extiende su jurisdicción a los ayuntamientos de Aller, Mieres, Quirós, Proaza y Riosa. Con los partidos judiciales de Oviedo y Laviana, forma una circunscripción electoral que designa tres diputados a Cortes.
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1 - Vocablo regional: Cadena de Montes.

2 -  Praderas extensas, regadas por el río.

3 - Ablanedo, Agueria, Axeite, Bobias, Brañavalera, Buscadal, Cabril, Calaberdaes, Carbatuerta, La Cruz, La Tesa, Matarredonda, Meicin, Mudriello, Navaliegos, Peñafurada, Piedrova, Pienjas, Porceiles, Sopeña, Tejo, Toral, Torcellano, Troncadal, Tronco, Valgrande, Vallinas del Lago y Vallota.

4 - D. Mariano Lagasca, alumno del Real Jardín Botánico, acaba de descubrir en el Puerto de Pajares, junto a la Colegiata de Arbas, la utilísima planta que llamó “Lineo Lichen Islandicus”. Los médicos  usan esta planta contra la tisis, tos y homotsis. También se encuentra en Peñafurada y en el Aramo.
 
5 - Cumplido hace de ellas Jovellanos en una carta a D. Antonio Ponz; “En el lugar de Campomanes comimos entre otras cosas, regaladísimas truchas, buena leche y excelente fruta”.
   
6 - El ayuntamiento de Lena, por acuerdo de la Junta General del Principado, para estimular la persecución de los animales dañinos, entrega un premio en metálico a quien les de muerte, presentando fresca la piel de la alimaña.
   
7 - En el libro de la montería dice el rey Alfonso XI: “Valgrande es muy real monte de oso en verano, y uno de los grandes montes que hay en nuestro señorío”.
   
8 - Discurso de la montería, capitulo XXV.

9 - Refiere Brehm, que los oseros de España combaten llevando el brazo guarnecido con una mullidas, en una mano un cuchillo de monte, y en la otra un puñal de dos hierros finos, agudos y contrapuestos.

10 - Los criaderos de  cobre y cobalto en el Aramo. Tomo correspondiente al  año 1.893, paginas 390 y siguientes.
   
11 - El modesto industria Juan Posada, estableció en Campomanes, un deposito de este genero.

12 - Los sres. Jacquet y Compañía, fundaron en Villayana (La Barzana) en 1.846 una “Fabrica de aceros y fundición de hierro”, empleaba hierros de Suecia, Vizcaya y Asturias, siendo premiados en las exposiciones de 1.850 y 1.851, por su excelente calidad. En 1.867 fue adquirida por la “Sociedad Hullera y Metalúrgica de Asturias” pero ceso su trabajo y solo se dedicaba a forja de herramientas para la agricultura y obras publicas. En 1.870 paso a ser propiedad de D. Numa Guilhou, y volvió a producir aceros pero concentró el trabajo en talleres de Mieres y cerro la instalación.

13 - Armazón de madera, compuesto por dos pontones paralelos “chiñuelos” enlazados por tres o cuatro traviesas. En la parte inferior van cubiertas de unas llantas de madera “calzaura” sobre las que se arrastra. Encima de los “chiñuelos” seis u ocho palos (tres o cuatro a cada lado) para sujetar la carga, normalmente hierba. La tracción es por un timón atado por dos tirantes a la parte anterior de los “chiñuelos, y el timón al yugo de las vacas. Cuando lleva en vez de palos un tejido de varas, se llama “carreña”
    .
14 - Se comenzó a perforar este túnel con muy pocos elementos, se avanzaba de 2,5 a 3,5 metros/dia. El volumen de arranque por cada metros lineal fue, de 25,64 metros cúbicos, en total 77.919,95 metros cúbicos de masa.
   
15 - El túnel de La Perruca, pasa por debajo de estos montes.